En una rápida resolución judicial, la jueza federal de distrito Tanya Chutkan dictaminó un bloqueo de 14 días para paralizar cualquier actividad de construcción relacionada con el arco triunfal impulsado por Donald Trump. La medida fue emitida apenas una hora después de que la Comisión de Planificación de la Capital Nacional (NCPC) otorgara el aval definitivo al monumento de 76.2 metros de altura, desestimando las objeciones de veteranos y defensores del patrimonio histórico.
La aprobación del órgano federal ocurrió tras una audiencia pública de más de ocho horas donde más de 120 ciudadanos exigieron frenar la obra. A pesar de la oposición, la comisión aprobó el proyecto con ocho votos a favor y cuatro en contra, marcando la recta final del Ejecutivo por afianzar la polémica infraestructura antes del cambio de correlación de fuerzas en el Congreso de Estados Unidos el próximo mes de enero.
Los detractores de la obra argumentan que el monumento viola la Ley de Obras Conmemorativas (Commemorative Works Act) al carecer de la autorización legislativa correspondiente. Asimismo, advierten que la imponente estructura afectará gravemente las líneas visuales de monumentos emblemáticos como el Monumento a Lincoln y romperá la solemnidad del Cementerio Nacional de Arlington, además de generar afectaciones viales severas.
Pese a que la Casa Blanca contemplaba un plan intensivo de obras para concluir la edificación en dos años, la disputada batalla legal amenaza con descarrilar el calendario oficial. Tras admitir que la empresa contratista realizó perforaciones preliminares sin autorización previa, el Servicio de Parques Nacionales (NPS) suspendió los trabajos en el sitio mientras se desahogan las querellas presentadas por agrupaciones civiles.





