Comerciantes y locatarios que participan en la edición actual de la feria han manifestado su inconformidad ante una serie de incrementos y restricciones impuestas por el Patronato organizador, señalando que estas medidas asfixian la economía de los pequeños negocios y ponen en riesgo el sustento que tradicionalmente obtienen durante estas fechas.
De acuerdo con testimonios recabados entre los propios feriantes, las tarifas para la asignación de espacios sufrieron un aumento abrupto de hasta el 40%. Locales pequeños de uno a dos metros cuadrados, que anteriormente representaban una inversión aproximada de 5,000 pesos, alcanzaron este año costos de 7,000 pesos, lo que representa una carga financiera directa de 2,000 pesos adicionales por cada punto de venta.
Para los comerciantes, la temporada de feria representa su principal fuente de ingresos del año, equivalente a su margen de utilidades o aguinaldo. Sin embargo, el encarecimiento de los permisos reduce significativamente sus posibilidades de recuperar la inversión.
Monopolio y sobreprecio en insumos básicos
A este panorama se suma la obligatoriedad impuesta a los locatarios de adquirir insumos de consumo directamente con el Patronato, impidiéndoles abastecerse con proveedores externos que ofrecen precios competitivos de mercado.
Entre los insumos condicionados se encuentran:
- Hielo: Bolsas comercializadas entre 50 y 60 pesos.
- Agua purificada: Garrafones con precios de hasta 200 pesos.
- Bebidas y refrescos: Venta exclusiva y controlada de cerveza y refresco a través de las vías oficiales del organismo.
Esta práctica de exclusividad no solo encarece los costos operativos de los puestos de alimentos y bebidas, sino que termina trasladándose a los precios finales que pagan los visitantes de la feria.
Irregularidades y cambios en la operación del Patronato
Los comerciantes también señalaron tensiones al interior de las oficinas administrativas del recinto ferial. Según reportes de los afectados, personal que habitualmente operaba la logística y atención fue removido y sustituido por funcionarios comisionados de distintas dependencias gubernamentales, entre ellas Protección Civil y Ecología, generando descoordinación en la atención a los expositores.
La inconformidad entre el gremio comerciante continúa en aumento, por lo que hacen un llamado a revisar las condiciones de cobro, transparentar las decisiones administrativas y frenar las prácticas monopólicas que merman el trabajo de cientos de familias que dependen del evento.





