Organizaciones civiles, instituciones públicas y organismos internacionales acordaron unir esfuerzos para brindar apoyo integral a madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas o no localizadas en San Luis Potosí, como resultado de los acuerdos alcanzados durante el foro “Del dolor a la paz”.
La iniciativa surgió tras las actividades realizadas en el templo del Sagrario, conocido como La Compañía, donde representantes de distintos sectores coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación para atender a víctimas del delito y a personas que enfrentan la desaparición de un familiar. La organizadora del encuentro, María de los Ángeles Hermosillo Casas, informó que el objetivo principal es canalizar recursos, materiales de trabajo y acompañamiento especializado.
Hasta el inicio de esta semana, más de 30 organizaciones ya se habían integrado a la estrategia conjunta, con la intención de ofrecer atención y respaldo desde diferentes ámbitos. Hermosillo destacó que el foro permitió generar vínculos entre colectivos e instituciones que anteriormente trabajaban de manera aislada.
Como parte de los acuerdos alcanzados, las organizaciones impulsarán espacios de atención psicológica, orientación familiar, acompañamiento para personas con problemas de adicciones y programas de preparación académica para jóvenes interesados en ingresar a instituciones de educación superior, incluida la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Además, el proyecto contempla la creación de una consultoría jurídica gratuita para asesorar casos específicos relacionados con víctimas y familiares de personas desaparecidas, así como el desarrollo de acciones enfocadas en la prevención de la violencia y la promoción de los derechos humanos.
Durante el foro también participaron especialistas y académicas que decidieron sumarse a las labores de apoyo. Abogadas vinculadas a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí ofrecieron capacitación gratuita sobre los derechos de las personas con familiares desaparecidos o no localizados, con el compromiso de brindar orientación adaptada a las características de cada caso.
Los organizadores consideraron que la colaboración entre sociedad civil, instituciones religiosas, organismos públicos y expertos permitirá fortalecer las redes de apoyo para quienes enfrentan la desaparición de un ser querido, además de ampliar los servicios de acompañamiento emocional, legal y social disponibles en la entidad.





