Los delitos contra la salud en su modalidad de narcomenudeo concentraron el mayor número de ingresos a los centros penitenciarios de San Luis Potosí durante 2025, de acuerdo con el Censo Nacional de Sistemas Penitenciarios Estatales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Inegi ubicó a San Luis Potosí en el cuarto lugar nacional con más ingresos a prisión, al registrar 8 mil 874 personas privadas de la libertad durante el año pasado.
Entre los delitos que motivaron el ingreso a los reclusorios, las autoridades registraron los delitos contra la salud como la principal causa. Este ilícito representó el 42.4 por ciento de los ingresos de mujeres y el 27.7 por ciento de los hombres.
En el caso del robo, el 10.4 por ciento de los hombres y el 9.1 por ciento de las mujeres ingresaron por este delito. Por homicidio, las cifras alcanzaron 7.2 por ciento entre los hombres y 4.0 por ciento entre las mujeres.
Asimismo, los delitos relacionados con armas, explosivos y otros representaron el 21.2 por ciento de los ingresos de mujeres y el 11.8 por ciento de los hombres. En tanto, la violencia familiar motivó el ingreso del 15.3 por ciento de los hombres privados de la libertad.
El censo señala que los hombres representaron el 91.5 por ciento de las personas ingresadas al sistema penitenciario estatal durante 2025, mientras que las mujeres concentraron el 8.5 por ciento. Además, el 94 por ciento de la población ingresada no tenía antecedentes penales.
Actualmente, San Luis Potosí opera cinco centros penitenciarios estatales con una capacidad conjunta de 3 mil 292 espacios, además de un centro especializado con 120 lugares. El sistema penitenciario cuenta con 734 trabajadores, de los cuales 67.8 por ciento son hombres y 32.2 por ciento mujeres.
Durante 2025, el sistema penitenciario estatal ejerció un presupuesto de 648.5 millones de pesos. Al cierre del año, la entidad registró una tasa de 154.5 personas privadas de la libertad por cada 100 mil habitantes.
El informe también advierte un problema de sobreocupación en los reclusorios, ya que por cada 100 espacios disponibles se registró una ocupación de 139 personas, lo que refleja condiciones de hacinamiento.
Finalmente, el 53.9 por ciento de la población penitenciaria permanecía sin sentencia al concluir 2025, mientras que el 4.8 por ciento correspondía a personas pertenecientes a pueblos originarios.





