El panorama financiero de la entidad registró un giro drástico en el último año al pasar de un ciclo de bonanza presupuestal a un periodo de ajuste en la recepción de recursos de libre disposición. Reportes oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirman que San Luis Potosí sufrió una merma cercana a los 800 millones de pesos en la ministración de participaciones federales durante el corte del primer semestre de 2026.
La cifra asignada a la administración estatal se fijó en 15 mil 222.6 millones de pesos al cierre del segundo trimestre. Este monto contrasta con los 16 mil 016.2 millones de pesos que llegaron al territorio potosino durante el mismo periodo del año anterior, lo que significa un balance negativo de 793.6 millones de pesos y una contracción real del 4.9 por ciento en la bolsa económica que las autoridades pueden ejercer de manera discrecional.
La desaceleración resulta más evidente al comparar el escenario actual con la bonanza experimentada en 2025. En aquel ejercicio, las arcas locales celebraron un incremento a doble dígito del 11.1 por ciento respecto a 2024, sumando un excedente superior a los mil 600 millones de pesos que otorgó mayor margen de maniobra para el gasto público estatal.
El deterioro en la transferencia de estos fondos no asignados a un fin específico comenzó a manifestarse desde febrero y terminó por colocar a San Luis Potosí como la sexta entidad con la contracción más pronunciada a nivel nacional durante junio. Según las estimaciones hacendarias, el origen de esta reducción en el gasto federalizado responde de forma directa a un ajuste a la baja en la recaudación nacional del Impuesto Sobre la Renta.





