La lucha por la igualdad de género y la paridad sustantiva en México no se consolida únicamente desde las grandes tribunas legislativas; se construye día con día, con acciones palpables en las regiones y estados que sostienen el dinamismo de nuestro país. Hace exactamente dos años, en julio de 2024, el Museo Leonora Carrington de la capital potosina fue testigo del inicio de una nueva etapa para el activismo local con la toma de protesta de Rosa Bechara Arriola al frente del capítulo San Luis Potosí de la Colectiva 50+1.
Hoy, al hacer un balance de este periodo, queda claro que su gestión ha logrado fusionar con éxito la fuerza del desarrollo económico con la agenda de los derechos de las mujeres, consolidando un liderazgo de resultados tangibles y gran calado social.

Para comprender la trascendencia de este esfuerzo local es indispensable mirar hacia el contexto nacional. La Colectiva 50+1 nació en 2018 como un espacio plural, independiente y apartidista que agrupa a destacadas políticas, académicas y empresarias con el fin de abrir caminos reales de empoderamiento femenino. En el centro de este gran andamiaje, Claudia Corichi García ha fungido como el principal motor de la asociación a nivel nacional, inyectando una visión estratégica que impulsó hitos históricos como la reforma constitucional de «Paridad en Todo».
Bajo la directriz de Corichi, la colectiva nacional no solo se expandió por casi todo el país, sino que también cruzó fronteras y firmó alianzas clave, como los programas conjuntos con el Instituto Nacional Electoral para capacitar a mujeres líderes en la defensa de sus derechos político-electorales. Esta inercia transformadora sentó las bases para que los capítulos estatales operaran con una fuerza institucional sin precedentes.

En San Luis Potosí, Rosa Bechara Arriola entendió que la mejor forma de honrar ese legado nacional era tropicalizándolo a la realidad económica del Bajío. Como una desarrolladora inmobiliaria industrial influyente en la región y presidenta en su momento del Consejo Empresarial Mexicano, Bechara estructuró una agenda local muy clara: cuidar, capacitar y capitalizar a las mujeres potosinas. Bajo esta premisa, su gestión se ha enfocado en demostrar que la autonomía financiera es la herramienta más poderosa para romper círculos de violencia y exclusión.
Uno de los logros más destacados de su visión empresarial con sentido social ha sido el impulso al Complejo Industrial Mexquitic, un parque industrial inaugurado en su primera fase a finales de 2025 con una inversión superior a los 150 millones de pesos. A diferencia de los corredores industriales tradicionales orientados a grandes multinacionales, este desarrollo fue concebido específicamente para potenciar a las micro, pequeñas y medianas empresas locales.

El punto de mayor proyección nacional para el estado ocurrió en octubre de 2025, cuando San Luis Potosí se convirtió en la sede del Cuarto Congreso Nacional de la Colectiva 50+1. Bechara insistió en traer este magno evento al Bajío para visibilizar el empuje de las mujeres de la región. El foro reunió a más de mil lideresas de todo el país, desde ministras de la Suprema Corte de Justicia hasta destacadas atletas y empresarias de primer nivel.
Fue en este espacio donde Rosa Bechara pronunció una frase que resonó con fuerza en el debate público: «A veces te dan la silla, pero no te dan el poder». Con estas palabras, la líder potosina puso sobre la mesa la necesidad de ir más allá de las cuotas de género nominales para asegurar que las mujeres que acceden a puestos de decisión tengan la capacidad real de ejecutar políticas y presupuestos libres de viejas inercias masculinizadas.

La labor de la colectiva en la entidad destaca también por su capacidad para asegurar el relevo generacional y la colaboración con las instituciones del Estado. Con la conformación de la fila juvenil de 50+1 bajo el liderazgo de Mónica Zavala, se abrieron espacios de mentoría y capacitación en liderazgo cívico para las jóvenes potosinas. Asimismo, apenas en julio de 2026, la asociación dio un paso decisivo al firmar un convenio de colaboración con el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC). Esta alianza tiene como propósito fomentar la educación cívica y orientar a la ciudadanía en procesos inéditos como la elección de cargos en el Poder Judicial, demostrando el compromiso de la colectiva con el fortalecimiento de la democracia local.
Es innegable que en San Luis Potosí el término «sororidad» ha cobrado un sentido amplio y vibrante. Mientras la Colectiv incide con fuerza desde la esfera político-empresarial y la vinculación institucional, el ecosistema se enriquece de manera independiente con iniciativas ciudadanas de base artística y cultural. Esta coincidencia de esfuerzos, lejos de contraponerse, consolida una red robusta que trabaja en beneficio del desarrollo social de las mujeres potosinas desde diversos frentes.

Al cumplir dos años de gestión, el balance para el capítulo liderado por Rosa Bechara Arriola es sumamente positivo. La combinación de sensibilidad social, empuje empresarial y una sólida vinculación institucional ha colocado a San Luis Potosí como un referente del activismo nacional. Respaldada por el impulso nacional que históricamente ha encabezado Claudia Corichi, la colectiva potosina sigue demostrando que cuando las mujeres se unen para abrir caminos de desarrollo real, el progreso de toda una comunidad es inevitable.






