El mundo del arte contemporáneo está de luto tras confirmarse el fallecimiento de la célebre artista japonesa Yayoi Kusama a los 97 años de edad. Según el comunicado oficial emitido por su equipo, la creativa murió el 14 de agosto de 2026 en un hospital de Tokio. Considerada una de las creadoras más influyentes y comercialmente exitosas de la era moderna, Kusama deja un legado visual inconfundible caracterizado por el uso obsesivo de los patrones de lunares y sus célebres experiencias inmersivas.
A pesar de enfrentarse a traumas de la infancia, barreras de género y problemas de salud mental que la llevaron a aislarse de la escena pública durante los años 70, la obra de Kusama resurgió con fuerza a finales de los 80. Sus Salas de Espejos Infinitos (Infinity Mirror Rooms) y sus icónicas esculturas de calabazas gigantes se convirtieron en un fenómeno cultural masivo a nivel global, atrayendo a millones de visitantes a museos y colaborando con firmas internacionales de lujo como Louis Vuitton.
El fallecimiento de la artista marca el cierre de una trayectoria única que redefinió el concepto del arte vanguardista e inmersivo. La muerte de Yayoi Kusama resuena globalmente entre críticos, galeristas y millones de admiradores que celebran la vida de la creadora que logró cubrir el mundo con sus inolvidables patrones de puntos.





