La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) informó que un posible robo de criptomonedas constituye la principal línea de investigación sobre el multihomicidio ocurrido el 1 de septiembre en Atizapán de Zaragoza, donde asesinaron a Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, a su esposa embarazada, a su hija y a una trabajadora del hogar.
De acuerdo con la investigación ministerial, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” presuntamente acudieron al domicilio para buscar una cantidad importante de activos digitales que, según su hipótesis, las víctimas almacenaban en una denominada “caja fría”.
La FGJEM sostiene que Diego Sebastián habría planeado obtener las criptomonedas y entregar 2 millones de pesos a Gerardo por ayudarlo. Las autoridades todavía deben acreditar esta hipótesis durante el proceso judicial.
Los investigadores reconstruyeron que ambos hombres llegaron el 1 de septiembre al fraccionamiento Grand Viure, en Bosque de Amates. Según el Ministerio Público, Diego Sebastián conocía a Jonathan, circunstancia que presuntamente le permitió ingresar al departamento.
Un testigo, amigo de Jonathan, relató a las autoridades que el músico llegó posteriormente al inmueble acompañado por él. Jonathan le pidió que permaneciera abajo y que solicitara ayuda si no respondía.
El testigo declaró que, minutos después, observó a Diego Sebastián salir del elevador y dirigirse al estacionamiento, donde abordó un automóvil Kia junto con Gerardo. Los investigadores posteriormente localizaron ese vehículo en el municipio de Tecámac y detectaron que utilizaba placas sobrepuestas.
La fiscalía también estableció que los presuntos responsables utilizaron un arma de fuego con silenciador. Según la declaración atribuida a uno de los detenidos, después del ataque desarmaron el arma y la arrojaron a una barranca.
Las autoridades señalan que el ataque provocó la muerte de Jonathan Meléndez, su esposa, quien tenía cuatro meses de embarazo, su hija y una trabajadora. Además, los agresores mataron a una perra propiedad de la familia.
La FGJEM cumplimentó órdenes de aprehensión contra Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” por su probable participación en los homicidios, así como por los delitos relacionados con la interrupción del embarazo y el maltrato de animales.
Las autoridades trasladaron a ambos detenidos al Centro Penitenciario de San Pedro Barrientos, mientras continúa el proceso para determinar su situación jurídica.
La fiscalía también investiga la relación que existía entre Jonathan y Diego Sebastián y busca establecer si otras personas participaron en el crimen.
Por ahora, la hipótesis del robo de criptomonedas constituye una línea de investigación de la FGJEM y no una conclusión judicial definitiva. La autoridad deberá presentar y acreditar las pruebas correspondientes durante el proceso penal.
Mientras la investigación continúa, familiares y amigos despidieron a las víctimas. Familiares sepultaron a Jonathan, su esposa y su hija en Naucalpan, mientras que en San Martín Cuautlalpan, Chalco, despidieron a Aleyda Romero.





