El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, hizo un llamado a la acción urgente por parte de Estados y empresas para establecer marcos regulatorios sobre la inteligencia artificial (IA). Durante su intervención, el funcionario internacional advirtió que el desarrollo descontrolado de sistemas avanzados ubica a la sociedad al borde de un cambio irreversible que expone a las futuras generaciones a riesgos de escala existencial.
Volker Türk enfatizó que el ritmo actual de innovación tecnológica vulnera la totalidad de los derechos humanos, incluyendo el derecho a la vida, debido al impacto directo que estas herramientas tienen sobre la toma de decisiones globales. Asimismo, el representante de las Naciones Unidas lamentó que la gobernanza de la tecnología dependa predominantemente del criterio de un número reducido de corporaciones privadas que lideran el mercado tecnológico global.
El llamado de la ONU coincide con las posturas asumidas por líderes directivos de la industria tecnológica en Estados Unidos. Figuras como el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, así como los empresarios Sam Altman de OpenAI y Elon Musk, se han manifestado a favor de pausar o ralentizar los procesos de entrenamiento de modelos más potentes para posibilitar una evaluación rigurosa sobre la seguridad de las nuevas capacidades de la IA.





