Bajo la bandera del Partido del Trabajo (PT) y con un discurso centrado en el rezago social, Gerardo Sánchez Zumaya encabezó jornadas de afiliación en los municipios de San Nicolás Tolentino, Ciudad Fernández y Rayón.
El coordinador estatal de afiliación aprovechó la movilización de bases partidistas para posicionar un mensaje de contraste frente a las condiciones actuales de la entidad, apelando a la necesidad de transformar el estado a partir de demandas ciudadanas no resueltas.
Durante los encuentros, Sánchez Zumaya sostuvo reuniones directas con habitantes de la región Media y Centro, donde recogió reclamos recurrentes sobre el deterioro en los servicios de salud, la persistente inseguridad y la escasez de fuentes de empleo formal.
Al respecto, aseguró haber constatado de primera mano las carencias que enfrentan las familias potosinas, señalando que la meta de su recorrido es integrar estas exigencias en un proyecto que garantice representación real y acceso a mejores condiciones de vida.

El despliegue territorial, cobijado por la estructura petista, marca una pauta de activismo anticipado en zonas donde el descontento comunitario suele ser terreno fértil para el proselitismo partidista. Al afirmar que su movimiento busca conectar con la población para construir el entorno que San Luis Potosí merece, Sánchez Zumaya afianza una narrativa crítica que no solo mide el músculo del PT en el interior del estado, sino que también busca capitalizar el desgaste de las administraciones locales frente a problemáticas estructurales desatendidas.





