La compañía Tesla presentó formalmente en McGregor, Texas, la versión de producción del deportivo eléctrico Roadster, incorporando tecnología de propulsión de gas frío desarrollada en colaboración con SpaceX. Durante la demostración en las instalaciones de la firma aeroespacial, el consejero delegado Elon Musk anunció que el vehículo comenzará a fabricarse en 2028. El prototipo no utilizó combustible convencional de cohete, sino un sistema de aire comprimido a alta presión que le permitió elevarse sobre otros automóviles, realizar una maniobra aérea y alcanzar una aceleración de 0 a 96.6 km/h en 0.81 segundos.
La firma comercializará el modelo en tres versiones principales: Performance, Thrust y Rocket. Esta última, configurada con una sola plaza y orientada a aceleraciones inferiores a los 0.59 segundos, solo estará disponible mediante invitación directa de la armadora. Asimismo, Tesla aseguró que el deportivo superará los 370 km/h de velocidad máxima y ofrecerá más de 480 kilómetros de autonomía, integrando además un sistema de succión inferior para optimizar la adherencia al asfalto en maniobras de alto rendimiento.
A pesar del despliegue tecnológico, Musk reconoció que el vehículo no se encuentra totalmente «optimizado para la seguridad», lo que deja en incertidumbre su proceso de homologación para la circulación en vías públicas, donde la función de vuelo permanecerá estrictamente prohibida. El proyecto, anunciado inicialmente en 2017 y postergado en reiteradas ocasiones para priorizar la producción del Model Y, el Cybertruck y la división de robótica, abrió ya sus esquemas de reserva internacional con depósitos iniciales que parten desde los 50,000 hasta los 250,000 dólares.





