La recién nombrada secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, desató controversia internacional tras minimizar el potencial geopolítico y económico de China al afirmar durante una entrevista que el país asiático carece de «baños adecuados». En declaraciones brindadas al creador de contenido conservador Jack Posobiec, la funcionaria de 41 años recordó su estancia en territorio chino durante la década de 2010 y cuestionó las proyecciones que colocaban a la nación oriental por encima de Estados Unidos, contrastando sus vivencias con el panorama político estadounidense de 2016.
La respuesta del gobierno de Pekín no se hizo esperar. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, reaccionó durante una conferencia de prensa invitando irónicamente a la vocera estadounidense a visitar el país asiático con mayor frecuencia para conocer su realidad actual. Las declaraciones de Zacharia ocurren a pesar de que el presidente Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping mantuvieron acercamientos de alto nivel durante una cumbre en Washington en septiembre para abordar temas clave como inteligencia artificial, comercio bilateral y la crisis en Oriente Medio.
A la par de las fricciones diplomáticas, la sucesora de Karoline Leavitt enfrenta un intenso escrutinio público en Washington tras ofrecer una conferencia de prensa de apenas 15 minutos e incurrir en contradicciones sobre sus credenciales académicas y laborales. Zacharia reconoció no haber presentado con éxito el examen del Colegio de Abogados en EE. UU., argumentando distracciones familiares y personales, pese a haberse ostentado previamente como asesora jurídica de una ONG en California y litigante en un despacho con sede en Pekín.





