Durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a San Luis Potosí, poco antes de que abordara su vehículo para retirarse, un grupo de sujetos con playeras blancas retiró de forma violenta los banderines del Partido del Trabajo (PT) con la intención de evitar que la mandataria federal los observara. La confrontación derivó en agresiones físicas contra militantes del PT y el despojo de un dispositivo móvil.
Ante las acusaciones directas vertidas por militantes del PT hacia el Gobierno del Estado y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, negó categóricamente las señaIaciones y sostuvo que la administración estatal fomenta la pluralidad y la civilidad política, asegurando que durante el evento prevaleció el orden y la paz.
“¿Estas agresiones las niegan entonces la participación?: Totalmente, totalmente. Ni el estado ni el partido en el cual yo milito, que es el Partido Verde, tenemos algo que ver en ese tipo de situaciones”, afirmó Torres Sánchez.
A pesar de las declaraciones del funcionario estatal, la dirigencia del PT rompió el silencio. A través de un video, el dirigente del Comité Estatal, acompañado por su Coordinador Estatal de la Defensa de la Transformación, Gerardo Sánchez Zumaya, tildó de “cobardes” a los responsables de la agresión.
Asimismo, la representación petista advirtió que este tipo de provocaciones continuarán a lo largo del proceso electoral, concluyendo de manera tajante: “Si los perros están ladrando es señal de que vamos avanzando”.





