La alcaldía de la capital potosina y el Interapas evalúan una alternativa de infraestructura hidráulica permanente para enfrentar la crisis del agua. Ambas dependencias estudian la viabilidad de construir un acueducto en la zona norte de la ciudad, diseñado para activarse de forma emergente cada vez que la red principal sufra colapsos o averías.
El objetivo central de este proyecto técnico es interconectar los pozos operativos del sector norte con el nuevo colector para bombear el recurso hacia la zona urbana afectada durante las contingencias. Esta obra de ingeniería requeriría de una inversión conjunta de 160 millones de pesos, de los cuales 120 millones provendrían directamente del erario municipal y los 40 millones restantes de la iniciativa privada.
El anuncio de este plan coincide con el registro de la séptima avería en lo que va del año del acueducto El Realito, situación que mantiene a miles de ciudadanos sin suministro continuo. Ante este nuevo paro operativo, el Interapas se vio obligado a activar de forma emergente seis pozos locales para intentar amortiguar el desabasto acumulado, el cual ya promedia cerca de dos meses sin servicio regular según estimaciones oficiales.
Respecto a la inconformidad social, el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, puntualizó que la administración municipal no es responsable del desabasto, ya que la operación de la presa está fuera de su jurisdicción. El edil lamentó la existencia de discursos incendiarios sobre el problema y enfatizó que, mientras se concreta una infraestructura alterna, la prioridad será reforzar el operativo de pipas para abastecer a las colonias afectadas.





