El Diálogo Nacional por la Paz exigió al Estado mexicano reforzar la protección a periodistas y combatir la impunidad, al advertir que los asesinatos de comunicadores representan un ataque directo a la libertad de expresión y a la democracia.
La Iglesia católica, especialistas en seguridad, académicos, víctimas de la violencia y organizaciones de la sociedad civil que integran el Diálogo Nacional por la Paz condenaron el asesinato de siete periodistas en México durante 2026 y exigieron a los tres órdenes de gobierno cumplir con su responsabilidad de prevenir agresiones, amenazas y actos de hostigamiento contra quienes ejercen el periodismo.
En un pronunciamiento público, el colectivo sostuvo que el Estado no puede ignorar que los crímenes contra periodistas debilitan la democracia y advirtió que la falta de castigo a los responsables favorece la repetición de la violencia.
«La libertad de expresión no es un privilegio: es un derecho fundamental y la columna vertebral de toda democracia. Silenciar a quien informa o incomoda con la verdad es debilitar a la sociedad entera», señaló el organismo.
El Diálogo Nacional por la Paz condenó de manera particular los asesinatos de Roxana Guzmán y Alejandro Leyva Aguilar, ocurridos en Veracruz y Oaxaca, respectivamente, y demandó que las investigaciones lleguen hasta las últimas consecuencias.
La organización solicitó a las fiscalías de Veracruz y Oaxaca, en coordinación con la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), realizar investigaciones con rigor, transparencia y perspectiva de derechos humanos para identificar y sancionar tanto a los autores materiales como a los intelectuales.
Asimismo, expresó su solidaridad con las familias, colegas y comunidades de las víctimas, así como con el gremio periodístico, al considerar que estos hechos incrementan el clima de temor entre quienes ejercen la profesión.
El organismo subrayó que la crítica y el disenso fortalecen la vida democrática, por lo que proteger a quienes informan constituye una obligación del Estado mexicano en todos sus niveles de gobierno.
Finalmente, recordó que los siete periodistas asesinados en lo que va de 2026 son Carlos Leonardo Ramírez Castro, Luis Ángel López Valdez, Juan David Gámez, Manuel Alejandro Mora Serna «Alex Serna», Josué Martínez Contreras, Roxana Guzmán y Alejandro Leyva Aguilar, y advirtió que estos crímenes mantienen a México entre los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo





