El magisterio disidente determinó intensificar sus jornadas de movilización nacional permitiendo el paso gratuito en los principales accesos carreteros a la Ciudad de México. Esta resolución, adoptada por las bases sindicales tras acordar la continuidad de la huelga general iniciada el pasado 1 de junio, expandirá el cerco civil de manera simultánea hacia vialidades y puntos estratégicos de más de 20 entidades federativas, abarcando desde regiones del sur como Oaxaca y Chiapas hasta estados del norte como Sonora y Chihuahua.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación busca aprovechar la coyuntura del Mundial de Fútbol 2026 para proyectar sus demandas laborales ante la opinión pública internacional. Las movilizaciones se agudizaron significativamente a partir de la inauguración de la justa deportiva, escenario donde los contingentes de profesores y colectivos de familias de personas desaparecidas enfrentaron estrictos despliegues de contención policial al intentar aproximarse a las sedes mundialistas.
El gremio magisterial mantiene firme su exigencia principal de derogar la reforma a la Ley del ISSSTE de 2007, argumentando que las ofertas institucionales presentadas hasta el momento por el Gobierno de México no resuelven los problemas de fondo en el sistema de pensiones. A estas demandas de seguridad social se suman las peticiones de incrementos al salario base y la reestructuración integral de diversos lineamientos operativos de la política educativa nacional.
Este recrudecimiento de las protestas consolida el conflicto laboral como uno de los mayores desafíos políticos para Claudia Sheinbaum en el inicio de su gestión. La persistencia del campamento de protesta en las inmediaciones del Zócalo capitalino refleja el descontento de las dirigencias sindicales, quienes cuestionan abiertamente la negativa de la mandataria federal para entablar audiencias directas con el magisterio tras semanas de mesas de diálogo infructuosas con funcionarios de menor rango.

