El escenario político en Sinaloa dio un giro contundente tras el efímero retorno de Rubén Rocha Moya a la gubernatura del estado. El mandatario local retomó sus funciones únicamente por un lapso aproximado de 34 horas antes de presentar una nueva solicitud de licencia con carácter indefinido ante el Poder Legislativo local. La maniobra provocó una inmediata reacción desde la Presidencia de la República, fijando la postura de la Federación respecto al futuro político de la entidad.
Durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó la coyuntura bajo la premisa de que el gobernador saliente no volverá a ocupar el Ejecutivo estatal. La titular del Ejecutivo federal subrayó que la decisión de retirarse resulta idónea para garantizar la paz institucional en la región. Asimismo, la mandataria calificó como una impertinencia la maniobra unilateral de reincorporación, aclarando que el gobierno federal no sostuvo comunicación previa con el funcionario sobre dicho movimiento.
La ruta trazada por el Gobierno de la República establece que el Congreso del Estado de Sinaloa debe asumir la responsabilidad constitucional de nombrar a una figura interina. Dicha administración temporal tendrá el encargo de conducir los destinos del estado por un periodo cercano a un año, abarcando la conclusión del actual sexenio y el desarrollo de las elecciones ordinarias programadas para junio de 2027. La mandataria urgió a los legisladores locales a designar un perfil caracterizado por la honestidad, capacidad técnica y compromiso con la ciudadanía.
La nueva licencia de Rubén Rocha Moya ocurre en medio de las investigaciones que mantiene abiertas la Fiscalía General de la República. Las indagatorias federales dan seguimiento a carpetas vinculadas con señalamientos y requerimientos emitidos por autoridades del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Ante este panorama, la presidenta descartó una figura de desaparición de poderes, argumentando que las instituciones estatales operan con normalidad dentro del marco constitucional.
Pese a la urgencia de la definición, el nombramiento de gobernador interino en Sinaloa sufrió un diferimiento de última hora en el recinto legislativo de Culiacán. La Mesa Directiva del Congreso local pausó la sesión extraordinaria programada para votar el dictamen de la Comisión de Puntos Constitucionales, posponiendo la designación oficial de quien asumirá la titularidad del gobierno estatal.
La incertidumbre sobre la identidad del nuevo perfil interino mantiene en vilo a la política sinaloense mientras las fuerzas parlamentarias construyen los consensos necesarios. La prioridad trazada por el gabinete federal demanda un cierre de administración ordenado que devuelva la estabilidad operativa al estado rumbo a las elecciones de 2027.





