Frente a la insistencia sobre su futuro político, la senadora del Partido Verde Ecologista de México, Ruth González Silva, optó por ganar tiempo. Lejos de descartarse del tablero rumbo a la gubernatura de San Luis Potosí, la legisladora pidió un plazo de una semana para fijar una postura formal y aseguró que esperará a que se cumplan las etapas internas de su fuerza política antes de tomar una determinación definitiva.
Cuestionada sobre si el escenario electoral ya la dejaba fuera de la contienda, la respuesta estuvo acompañada de ironía al señalar que «sigue más viva que nunca». Sin embargo, detrás de la soltura discursiva, la senadora evitó comprometer una fecha para una eventual solicitud de licencia y sorteó los cuestionamientos directos sobre el debate del nepotismo, un tema que calificó como un asunto previamente discutido y votado dentro de los órganos legislativos, para de inmediato argumentar que en este momento su agenda se concentra en actividades institucionales, entre ellas una reunión de trabajo con legisladores del estado de Nueva York.
La senadora sostuvo que mantiene respeto hacia los estatutos de Morena y del resto de los partidos que integran el bloque oficialista, pero remarcó que su proceso de decisión se ceñirá a los lineamientos y calendarios del Partido Verde.
El intercambio con los medios no estuvo exento de tensiones disimuladas con humor cuando se le planteó su condición de favorita desde la actual administración estatal. González Silva apeló a su vínculo matrimonial con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona para sortear la pregunta en primera instancia, antes de verse obligada a matizar la respuesta cuando los reporteros precisaron que la interrogante apuntaba estrictamente a la definición de la candidatura.





