El partido Morena tiene listo el plan de sucesión institucional en caso de que su actual presidenta estatal, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, decida solicitar licencia formal a su cargo.
La lideresa contempla separarse de sus funciones para competir abiertamente por la coordinación de la Cuarta Transformación con miras a los próximos comicios en la entidad.
Carlos Arreola Mallol, presidente del Consejo Estatal del partido, aclaró que la estructura interna se encuentra fuerte y descartó cualquier tipo de vacío de poder.
De acuerdo con los estatutos internos vigentes, ante la ausencia de la presidenta, el actual secretario general, José Grimaldo, asumirá la dirigencia de forma inmediata y provisional.
Una vez que se concrete el interinato, el partido contempla dos rutas legales para definir el liderazgo definitivo en el territorio potosino.
La primera opción faculta al Consejo Estatal para sesionar, discutir y votar directamente por una nueva presidencia sustituta.
La segunda vía consiste en que el Comité Ejecutivo Nacional ejerza su facultad para emitir una delegación política nacional que designe al nuevo perfil.
Arreola Mallol recordó también que el Consejo Nacional extendió los mandatos de la actual dirigencia hasta 2027 debido al panorama político actual.
Gracias a esta prórroga legal, los liderazgos locales mantendrán la estabilidad necesaria para coordinar la estructura territorial sin contratiempos operativos.





