La Diócesis de Matehuala confirmó que un grupo de elementos policiales atacó a tres sacerdotes al término de una celebración litúrgica en la comunidad de «La Boca». A pesar de la gravedad de los hechos, el vocero de la demarcación clerical, Antonio Ruiz Domínguez, informó que los oficiales involucrados no están detenidos hasta el momento.
El ataque directo afectó principalmente al párroco de Villa de La Paz, Israel Salinas Torres, quien conducía el vehículo interceptado. Los uniformados intentaron esposar al sacerdote sin justificación alguna y, ante su resistencia, lo derribaron y patearon en el suelo, provocándole lesiones severas en el abdomen y las rodillas.
La agresión física escaló cuando los agentes le rociaron gas lacrimógeno al religioso; sin embargo, los pobladores intervinieron para rescatar a los sacerdotes, provocando la huida inmediata de las patrullas. Las víctimas ya acudieron ante la Fiscalía para presentar las denuncias penales correspondientes por las lesiones y el abuso de autoridad.
Las primeras investigaciones señalan que entre los agresores podría encontrarse un agente activo de la Guardia Civil Estatal. Ante la indignación de la comunidad católica, el arzobispo de San Luis Potosí y administrador apostólico, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, asumió personalmente el seguimiento del caso para garantizar que no exista impunidad.





