La cadena de establecimientos de descuento Tiendas 3B puso en marcha un programa de prueba en un grupo reducido de sucursales para modificar sus alternativas de cobro. A través de este esquema experimental, la compañía restringió el uso de tarjetas de débito y crédito, limitando las transacciones al pago con efectivo o mediante transferencias digitales con la plataforma CoDi, desarrollada por el Banco de México.
La estrategia responde directamente a la intención de recortar los gastos administrativos ligados al procesamiento de pagos con plástico. Al prescindir de las comisiones bancarias cobradas por los terminales punto de venta, la minorista busca absorber el margen de ahorro para sostener sus tarifas competitivas al consumidor, según consta en señalizaciones internas colocadas en los inmuebles evaluados.
Aunque la firma no precisó el número exacto de inmuebles involucrados ni las entidades geográficas donde opera la prueba, confirmó que el resto de su red comercial mantiene activas las pasarelas de pago tradicionales. Los resultados operativos de esta muestra determinarán si el modelo sin tarjetas bancarias se consolida dentro del plan de negocios o si queda descartado formalmente.
El movimiento coincide con una etapa de aceleración financiera para la cadena de hard discount. La compañía proyecta una inversión superior a los 5,250 millones de pesos en capital de trabajo durante 2026, cifra reportada ante las autoridades reguladoras de Estados Unidos que representa un incremento cercano al 48% anual orientado al crecimiento de su infraestructura en el país.





