Lo que para la militancia priista fue una salida por la puerta trasera entre acusaciones de indisciplina y manipulación de apoyos sociales, para el Gobierno del Estado se tradujo en un nombramiento de primer nivel.
Por instrucción directa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, José Luis Mejía López asumió la dirección general de los Centros Estatales de Cultura y Recreación Tangamanga (CECURT), un organismo que administra los principales pulmones verdes de la capital potosina. El anuncio oficial corrió a cargo del secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, quien formalizó la toma de protesta argumentando la necesidad de dar «continuidad» a las acciones pendientes.
El movimiento administrativo ocurre a tan solo unos días de que Mejía López renunciara formalmente a la presidencia del Comité Directivo Municipal del PRI. Aquella dimisión —enmarcada en un agrio cruce de reproches con la dirigencia tricolor— no ocurrió de forma espontánea. Semanas atrás, el hoy funcionario estatal quedó expuesto en redes sociales tras difundirse imágenes donde se le observaba repartiendo paquetes alimentarios de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional (Sedesore), la estructura clave del reparto asistencial del Ejecutivo estatal.
El episodio derivó en un expediente de investigación interna dentro del tricolor por la presunta entrega de apoyos oficiales ligados a otro instituto político. La resolución práctica del conflicto no tardó en llegar: renuncia voluntaria al partido e integración inmediata a la nómina estatal.
El secretario general de Gobierno recalcó que la encomienda central para el nuevo titular será mantener en óptimas condiciones las instalaciones de los Parques Tangamanga I y II, además de reforzar los operativos de seguridad para deportistas y familias que acuden diariamente a estos espacios. Según Torres Sánchez, la meta trazada por la administración estatal consiste en preservar la vocación deportiva, recreativa y cultural de ambos recintos.
Sin embargo, el nombramiento siembra dudas sobre los criterios de perfilamiento en la administración pública. En lugar de apostar por un perfil especializado en gestión ambiental, urbanismo o administración de espacios públicos ecológicos, el Ejecutivo estatal optó por premiar a un operador político cuya trayectoria reciente estuvo marcada por la controversia asistencialista y el transfuguismo partidista.
Los Parques Tangamanga, considerados el patrimonio socioambiental más relevante de la zona metropolitana de San Luis Potosí, quedan así bajo la gestión de un actor político que migró del reparto de despensas en bodegas a la conducción de la infraestructura verde más importante del estado.





