La solicitud de licencia por tiempo indefinido aprobada por la Diputación Permanente para la legisladora Roxanna Hernández Ramírez, integrante del Partido Verde Ecologista de México, formaliza un nuevo movimiento dentro del Congreso de San Luis Potosí. La representación del distrito 14 cambiará de manos a partir del 11 de agosto, abriendo el camino para que, según trasciende, la diputada se incorpore a la Secretaría de las Mujeres del Gobierno del Estado, una dependencia que hasta ahora funcionaba bajo una encargaduría de despacho.
Aunque la justificación oficial atribuye la separación del cargo a motivos personales y profesionales, el movimiento confirma una maniobra política anticipada. La salida de la legislatura pone de manifiesto la constante práctica de emplear los curules como trampolines para el gabinete ejecutivo.
La trayectoria parlamentaria de Hernández Ramírez concluye marcada por episodios controversiales que debilitaron su imagen pública. En 2025, la legisladora generó fuertes críticas al minimizar las denuncias sobre el Centro Penitenciario Femenil de Xolol en Tancanhuitz, al sostener que las internas «vivian felices» se encontraban en óptimas condiciones.
A esto se sumó el escándalo derivado de la difusión de un audio desde su dispositivo móvil, en el que se refería despectivamente a periodistas que la entrevistaban como personas sin intelecto, hecho que intentó matizar posteriormente.
Recientemente, la diputada además acusó a periodistas y activistas que se manifestaban en el Congreso del Estado en contra de la «Ley Serrano», de se borrachos y drogadictos, situación que se dio entre gritos mientras ocupaba un lugar en la mesa directiva de legislativo.
El relevo en el distrito 14 será asumido por Yaniria Santiago Medina, quien cuenta con antecedente institucional en la región tras desempeñarse en la delegación del DIF estatal y la Contraloría Municipal de Tancanhuitz, además de su labor dentro del PVEM.
La sustitución se suma a una lista recurrente de licencias registradas en la actual Legislatura, donde diputados de diversas fuerzas políticas han abandonado sus escaños para asumir otras encomiendas, evidencia clara de la inestabilidad y el cálculo político que imperan en la representación popular del estado.





