La Misión de Investigación de Naciones Unidas para Irán concluyó en un informe preliminar que existen motivos razonables para señalar a Estados Unidos por la comisión de crímenes de guerra durante los bombardeos perpetrados el 28 de febrero de 2026. De acuerdo con la investigación que será presentada ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, los ataques militares estadounidenses impactaron una escuela en Minab y un complejo deportivo con zona residencial en Lamerd, ambos ubicados en el sur del territorio iraní y definidos por el panel como objetivos civiles claramente identificables.
El dictamen emitido por los tres expertos independientes del organismo internacional detalla que el bombardeo en Minab —efectuado mediante misiles Tomahawk— dejó un saldo superior a 150 personas fallecidas, entre las cuales se contabilizaron aproximadamente 120 menores de edad. La misión determinó que la acción militar representó un ataque indiscriminado contra la población civil. En el caso del operativo en Lamerd, el informe precisa que la dispersión de perdigones de tungsteno mediante misiles de precisión sobre áreas habitacionales vulneró el derecho internacional humanitario.
A la par de los sealamientos hacia Washington, el informe de la ONU denunció al gobierno de Irán por la comisión de crímenes de lesa humanidad derivados de la violenta represión ejercida por las fuerzas de seguridad estatales contra manifestaciones de protesta previas al conflicto. Los investigadores subrayaron que los civiles iraníes han quedado atrapados entre las violaciones graves a los derechos humanos perpetradas por las autoridades de Teherán y la escalada del conflicto bélico con las fuerzas de Estados Unidos e Israel.





