Los trabajadores del Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto” liberaron la avenida Venustiano Carranza, en San Luis Potosí, tras alcanzar acuerdos con autoridades de salud para atender sus demandas de abastecimiento, mejoras salariales y contratación de personal.
La Secretaría General de Gobierno informó que intervino en las negociaciones por instrucciones del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, aunque precisó que las responsabilidades laborales y administrativas corresponden al IMSS-Bienestar, institución federal a la que está adscrito el personal del hospital.
Entre los acuerdos, el IMSS-Bienestar entregó medicamentos, material de curación e insumos para garantizar un mes de operación del laboratorio clínico. Además, asumió el compromiso de mantener el abastecimiento hospitalario para evitar afectaciones en la atención médica.
En materia salarial, las autoridades acordaron mejorar las percepciones de ocho trabajadores, quienes recibirán 25 mil 500 pesos mensuales libres. Según el comunicado estatal, el ajuste comenzará el 16 de octubre y los empleados recibirán el nuevo salario a partir del día 31 del mismo mes.
Respecto a la contratación de personal, el IMSS-Bienestar se comprometió a gestionar una propuesta de 395 nuevas plazas, con un primer bloque de 50 espacios para personal de enfermería previsto para noviembre de 2026.
Por su parte, el Gobierno estatal realizará gestiones para analizar la posibilidad de cubrir hasta el 50 por ciento de las plazas de cada bloque, conforme a la solicitud del sindicato. Las autoridades también acordaron dar seguimiento a la rehabilitación del área de hemodiálisis.
Las mesas de trabajo continuarán el próximo 19 de octubre, con el propósito de revisar los puntos pendientes del pliego petitorio y los asuntos relacionados con la seguridad social de los trabajadores.
Tras los acuerdos, la administración estatal reiteró que mantendrá la coordinación con las autoridades federales y la representación sindical para dar seguimiento a los compromisos. La liberación de la avenida Carranza se produjo después de las negociaciones, mientras quedan pendientes las gestiones para nuevas contrataciones y la atención de otras demandas laborales.





