El Cuerpo de Bomberos Metropolitanos de San Luis Potosí atraviesa por una compleja situación financiera. Hoy en día, sus gastos operativos superan por mucho las aportaciones gubernamentales que recibe, generando un déficit mensual cercano a los 750 mil pesos.
José Eduardo Moreno Vellido, presidente del Patronato de la institución, detalló que mantener la operación requiere un presupuesto de 2.6 millones de pesos al mes. No obstante, las aportaciones del Gobierno del Estado y de los municipios de San Luis Potosí y Soledad de Graciano Sánchez apenas suman un millón 850 mil pesos mensuales.
Para cubrir esa brecha, la corporación recurre a la procuración de fondos como donaciones y aportaciones de particulares, además de los ingresos propios que genera el Colegio de Bomberos mediante cursos a empresas e industrias.
Moreno Vellido advirtió que la presión financiera se agrava cuando atienden incendios de grandes dimensiones, los cuales disparan los costos de operación. A esto se suma el gasto permanente en mantenimiento de unidades, reposición de insumos y adquisición de equipo especializado para garantizar la seguridad del personal.
Para evitar la dependencia exclusiva de colectas o apoyos extraordinarios, el Patronato busca concretar un esquema de financiamiento permanente con el sector industrial y comercial, actividad que ya iniciaron mediante acercamientos con diversas cámaras empresariales.
“Hay mucha gente que afortunadamente se quiere sumar, se quiere unir y se siente en la mesa con nosotros para buscar los mecanismos”, celebró Moreno Vellido.
En el ámbito operativo, la corporación cuenta actualmente con 55 bomberos asalariados y entre 45 y 50 voluntarios.
Adicionalmente, 95 aspirantes (35 de ellas mujeres) se encuentran en proceso de formación dentro de la Academia.
Ante el crecimiento de la zona metropolitana, la comandancia solicitó autorizar al menos 16 nuevas plazas asalariadas. Sin embargo, esto implicaría un impacto financiero adicional de 600 mil pesos al mes en sueldos, impuestos y prestaciones de ley (como la seguridad social), las cuales cubren al 100%.
Por lo pronto, el cuerpo voluntario continúa siendo un pilar insustituible durante las grandes contingencias, donde han llegado a desplegar hasta 30 elementos de manera simultánea.
Es por ello que el Patronato insiste en fortalecer las alianzas con la iniciativa privada: solo con un flujo de ingresos constante podrán garantizar la capacidad de respuesta y la seguridad de la zona metropolitana.





