La propuesta para prohibir la venta de pirotecnia en San Luis Potosí continúa sin concretarse, a más de un año y medio de que el alcalde Enrique Galindo Ceballos anunciara su intención de impulsar una reforma para restringir la comercialización de estos productos.
Hasta la actualización más reciente, realizada el 10 de agosto, la iniciativa todavía no cuenta con una fecha definida para ser presentada formalmente ante las comisiones del Cabildo de San Luis Potosí, por lo que permanece en una etapa previa a su discusión.
Reforma busca prohibir venta de cohetes
Galindo Ceballos presentó el planteamiento el 22 de diciembre de 2024, con el argumento de reducir los riesgos asociados al uso de cohetes y fuegos artificiales.
El alcalde señaló entonces que la pirotecnia puede afectar especialmente a mascotas, menores de edad y personas con discapacidad, además de representar un riesgo de accidentes, quemaduras y otros incidentes.
La propuesta contemplaba impedir la comercialización de estos productos en la capital y, al mismo tiempo, generar alternativas para que las personas que obtienen ingresos mediante esta actividad pudieran incorporarse a otros giros comerciales.
Sin embargo, el proyecto no avanzó hacia una discusión formal durante los meses posteriores.
Iniciativa permanece en espera
Durante 2025, el tema continuó bajo análisis. En octubre de ese año, la regidora Maritza Vázquez informó que la iniciativa estaba próxima a ser enviada a comisiones para comenzar su revisión.
La edil explicó que la intención no era eliminar las tradiciones religiosas y populares, sino establecer mecanismos de control para reducir los riesgos relacionados con la pirotecnia.
También señaló que antes de aprobar cualquier modificación sería necesario escuchar a los sectores involucrados en su venta y utilización.
Buscan acuerdos con comerciantes e Iglesia
Entre los sectores que deberían participar en el análisis se encuentran los comerciantes de pirotecnia y representantes de la Iglesia, debido a que los fuegos artificiales forman parte de numerosas fiestas patronales y celebraciones religiosas.
La propuesta también contemplaba encontrar alternativas económicas para quienes dependen de manera temporal de la comercialización de estos productos, particularmente durante las temporadas de mayor demanda.
No obstante, pese al tiempo transcurrido, la iniciativa sigue sin llegar a una fase formal de discusión dentro del Cabildo capitalino.
Así, el proyecto para restringir la venta de pirotecnia permanece pendiente, mientras el Ayuntamiento deberá definir si retomará su discusión, bajo qué condiciones y mediante qué mecanismos buscará conciliar la seguridad de la población y los animales con las tradiciones en las que se utiliza este tipo de productos.





