La presidenta de México se pronunció a favor de iniciar una discusión abierta para crear una ley sobre Inteligencia Artificial, argumentando que el vacío legal actual exige establecer un marco regulatorio claro. Aunque la propuesta surge tras cuestionamientos sobre el uso de estas tecnologías en el periodismo local y reformas penales estatales, la mandataria estatal enfocó la urgencia de legislar desde una perspectiva de salud pública y educación para las nuevas generaciones.
El Ejecutivo federal advirtió sobre el impacto del uso excesivo de pantallas y algoritmos, vinculando directamente la sobreexposición digital con problemas de ansiedad y adicción tecnológica en niños y jóvenes. Para sustentar esta preocupación, Sheinbaum Pardo reveló datos de un censo reciente donde la mayoría de los padres de familia respaldan la prohibición de teléfonos celulares en escuelas primarias, además de alertar sobre la preocupante disminución en las horas de sueño de los menores.
A pesar de calificar a la Inteligencia Artificial como una herramienta tecnológica indispensable, la presidenta enfatizó que el país debe tomar decisiones regulatorias pronto y de forma colectiva. Con el fin de evitar acusaciones de censura, rechazó enviar una iniciativa de ley directa y, en su lugar, exhortó a que el tema se discuta socialmente en todos los sectores, evaluando los riesgos que la realidad virtual representa para la salud y la socialización.





