La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, por su presunta participación en el ocultamiento de evidencias relacionadas con la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa. La captura se realizó como resultado de nuevas líneas de investigación que, de acuerdo con la institución, permitieron sustentar la solicitud de una orden de aprehensión.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la FGR informó que las investigaciones recientes apuntan a una posible intervención del exmandatario en acciones destinadas a obstaculizar el esclarecimiento del paradero de los estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014. Con esos elementos, la autoridad ministerial solicitó, obtuvo y ejecutó la orden de captura.
La detención coloca a Aguirre Rivero entre los exfuncionarios de mayor nivel procesados por el caso Ayotzinapa. Después del exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, el exgobernador guerrerense es el segundo exservidor público de ese rango en ser detenido dentro de las investigaciones sobre la desaparición de los normalistas.
El caso Ayotzinapa continúa siendo una de las investigaciones más relevantes en materia de derechos humanos en México. En los últimos meses, la FGR ha impulsado nuevas indagatorias y procesos judiciales contra exfuncionarios presuntamente relacionados con la pérdida, destrucción u ocultamiento de pruebas que podrían contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Hasta el momento, la Fiscalía General de la República no ha dado a conocer mayores detalles sobre la situación jurídica del exgobernador ni sobre las pruebas específicas que sustentan la imputación por presunto ocultamiento de evidencias.





