La Fiscalía General de la República abrió un expediente de investigación tras el hallazgo y aseguramiento de un cargamento de aproximadamente 480 kilogramos de mercurio dentro de las instalaciones de una empresa de paquetería en la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México. La sustancia de alta peligrosidad se localizó luego de que un empaque dañado provocara una fuga en la zona de maniobras del establecimiento.
Las autoridades precisaron que el material transportado se encontraba distribuido en 12 paquetes de unos 40 kilos cada uno. Durante las labores de traslado e inspección dentro del centro de distribución, uno de los contenedores sufrió una ruptura en su estructura externa, provocando el vertido inmediato de parte del metal pesado en el piso del inmueble.
El incidente movilizó a los cuerpos de emergencia y brigadas de protección civil el pasado 12 de agosto. Tras recibir la alerta sobre el derrame, elementos de la FGR y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se desplegaron en el lugar para contener la contingencia. El personal especializado confirmó la naturaleza química del elemento y procedió a aislar el perímetro para evitar riesgos de intoxicación por inhalación o contacto directo.
Las indagatorias preliminares revelaron que el cargamento documentado y enviado desde el estado de San Luis Potosí. Ante este hallazgo, las autoridades federales coordinan diligencias en la entidad potosina para identificar la empresa o personas involucradas en el embarque, rastrear la cadena de suministro y verificar si el mineral cuenta con los permisos ambientales y de transporte requeridos por la legislación mexicana.
Este aseguramiento se integra a una serie de operativos recientes contra el tráfico irregular de insumos peligrosos en la región central del país. Entre los antecedentes inmediatos figura el decomiso de 1.2 litros de mercurio transportados de manera irregular en un vehículo particular sobre un tramo carretero de la Sierra Gorda de Querétaro.
La FGR en la CDMX mantendrá la investigación abierta para determinar el destino final del producto y deslindar responsabilidades penales. El manejo sin protocolos del mercurio decomisado, enviado desde la ruta de San Luis Potosí a la Gustavo A. Madero, constituye un delito ambiental grave bajo el marco regulatorio del transporte de sustancias peligrosas en México.






