La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el llamado a gobernar con austeridad, humildad y cercanía con la ciudadanía debe aplicarse a funcionarios y representantes de todos los partidos políticos, y no solamente a quienes militan en Morena.
Durante la conferencia matutina del 2 de septiembre de 2026, la mandataria sostuvo que quienes ocupan cargos públicos deben conducirse sin extravagancias y mantener una relación cercana con la población, al señalar que esa es la conducta que la ciudadanía espera de sus gobernantes.
La declaración ocurrió después de que Sheinbaum fuera cuestionada sobre el mensaje que emitió durante la presentación de su Segundo Informe de Gobierno, en el que destacó que durante los primeros 23 meses de su administración se ha procurado cuidar los recursos públicos.
En esa intervención, la presidenta sostuvo que la autoridad política y moral se construye diariamente y que no puede adquirirse mediante recursos económicos. También vinculó la honestidad con la capacidad de obtener resultados en el ejercicio de gobierno.
Sheinbaum señaló que corresponde a cada servidor público decidir cómo atender ese llamado y precisó que, cuando existan elementos que impliquen una posible conducta ilegal, deberán realizarse las investigaciones correspondientes.
Explicó que, cuando no exista una infracción legal, será la propia ciudadanía la encargada de evaluar el comportamiento de quienes ejercen funciones públicas.
La presidenta agregó que, desde su perspectiva, una parte importante de quienes forman parte de su movimiento mantiene esa conducta, aunque subrayó que el principio no es exclusivo de Morena.
“Quien no lo haga, pues también el pueblo lo va a sancionar, electoralmente o de otra manera”, afirmó al referirse a los servidores públicos que se aparten de esa línea de comportamiento.
Sheinbaum insistió en que la exigencia de conducirse con sencillez, honestidad y austeridad alcanza a todas las personas que participan en política, independientemente del partido al que pertenezcan, y definió esta postura como el principio de la “justa medianía”.
El pronunciamiento se da en medio de las discusiones sobre el uso de recursos públicos, los privilegios de funcionarios y la conducta que deben mantener los integrantes de las distintas fuerzas políticas rumbo al próximo proceso electoral.





