La Selección Argentina se expone a sanciones disciplinarias por parte de la FIFA luego de clasificar a la final del Mundial. Tras derrotar dos a uno a Inglaterra en Atlanta, los futbolistas Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez desplegaron sobre el campo de juego una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», vulnerando de forma directa el reglamento internacional sobre neutralidad política en los espectáculos deportivos.
La exhibición del mensaje ignoró el operativo especial de seguridad acordado previamente entre la FIFA y las autoridades organizadoras. Dicho protocolo prohibía estrictamente el ingreso de camisetas, pancartas o cualquier alusión a las Islas Malvinas para evitar incidentes en un partido catalogado de alto riesgo. Si bien el control fue efectivo en las tribunas del Mercedes-Benz Stadium, la infracción reglamentaria se cometió directamente en el césped durante las celebraciones del plantel.
El código de la FIFA estipula con claridad que las federaciones nacionales son responsables directas de las conductas de sus delegaciones dentro del perímetro oficial de la cancha. El caso ya se encuentra bajo evaluación del comité disciplinario correspondiente, abriendo la posibilidad de multas económicas significativas para la Asociación del Fútbol Argentino o suspensiones individuales en la antesala de la final del torneo frente a España en Nueva Jersey.





