El rector de la Universidad Politécnica de San Luis Potosí, Néstor Garza Álvarez, rechazó que la institución haya servido como plataforma de promoción política tras la visita de la senadora Ruth González Silva, desestimando los cuestionamientos sobre un presunto acto anticipado de campaña en instalaciones educativas.
Cuestionado sobre el uso de espacios públicos para arropar a figuras del oficialismo estatal, Garza sostuvo que la institución mantiene una política de puertas abiertas para funcionarios de todos los órdenes de gobierno. De acuerdo con el titular de la universidad, acercar a representantes populares con la comunidad estudiantil forma parte de una dinámica institucional necesaria y no de una estrategia partidista. Para respaldar su postura, aseveró contar con oficios y acuses de recibo que demuestran invitaciones giradas a legisladores federales, locales y autoridades municipales, sin distingo de filiación.
En su argumentación, el funcionario reconoció la naturaleza dependiente de la universidad respecto al financiamiento estatal, federal y de las propias cuotas estudiantiles, contexto que utilizó para defender la conveniencia de vincular a los tomadores de decisiones con el alumnado. Incluso aprovechó el intercambio para señalar que los ayuntamientos suelen desentenderse de las necesidades del plantel al no aportar recursos, en contraste con la interlocución que busca entablar con legisladores en funciones.
Garza concluyó que las universidades no pueden mantenerse aisladas y defendió que la academia asuma un “rol político” activo para visibilizar sus carencias ante el poder público. Sin embargo, en un escenario donde los tiempos y las formas electorales suelen desdibujarse en la entidad, la presencia de perfiles clave del partido gobernante dentro de los recintos escolares reaviva el debate sobre la delgada línea entre la gestión institucional y el proselitismo encubierto.






