La omisión institucional volvió a obligar a los ciudadanos a realizar el trabajo de las corporaciones de seguridad. El jueves 27 de agosto, un grupo de estudiantes fue víctima del robo de dos mochilas y una bolsa con equipo de cómputo, identificaciones y objetos de valor tras dejar su vehículo estacionado sobre la calle Fray Diego de la Magdalena, en las inmediaciones de la sucursal de Domino’s Pizza sobre la avenida Venustiano Carranza.
Pese a los reiterados llamados a la línea de emergencia 911 solicitando apoyo inmediato, las autoridades ignoraron la alerta y ninguna patrulla acudió al sitio. Ante el vacío policial, las víctimas asumieron las labores de investigación: consiguieron grabaciones de cámaras de seguridad de negocios cercanos que captaron el rostro del responsable en pleno acto y rastrearon la señal de una de las computadoras sustraídas hasta un inmueble ubicado en la calle Einstein, en la colonia Progreso.
En el sitio, vecinos confirmaron la identidad del sospechoso y un testigo señaló haber adquirido una computadora de sus manos minutos antes.
A pesar de contar con la ubicación exacta del presunto delincuente, videos probatorios y el reporte del equipo en venta ilícita, las corporaciones policiacas rechazaron brindar acompañamiento para recuperar las pertenencias bajo el argumento del riesgo de la zona, dejando a los afectados en la indefensión y permitiendo que los objetos continúen circulando en el mercado negro.





